EL DEBATE DE LA FORMALIDAD
Para esta semana, quiero plantearles un debate en el tema del acceso a la salud y los niveles de empleo informal en Colombia. Partiendo de cómo estuvo concebido el sistema de aseguramiento en salud...
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Que el país alcanzaría niveles aceptables de formalización de la economía era una de las premisas al momento de concebir el actual sistema de salud colombiano. Sin embargo, hoy los niveles de informalidad son del 56%, trayendo consigo una precarización del empleo, bajos ingresos y la no cotización de pensiones, así como una sobrecarga al régimen subsidiado en salud.
La ley 100, tal como fue pensada, es un gran avance. Pasamos de tener un sistema en donde existía un régimen de seguridad social para los del sector productivo que cubría al 22% de la población, y un régimen público, en teoría destinado a brindar cobertura universal a la gente, pero que sólo atendía al 40%. Con la reforma del 93 se planteó una muy buena fórmula, pero que aun le falta implementación. Se esperaba que quienes no tenían afiliación en salud entraran al Régimen Contributivo, permaneciendo un corto tiempo en el régimen subsidiado. Con esto, la mayoría de los afiliados no necesitarían del subsidio del gobierno y el sistema sería autosostenible.
Pero esta migración del régimen subsidiado al contributivo, no se está dando. La realidad nos muestra una situación muy diferente. Según el Ministerio de Protección Social, la cobertura del Régimen Contributivo entre 2000 y 2006 pasó de 33,55 a 36,92%, que equivale a un incremento en 1.836.194 de personas. Un ínfimo crecimiento si se compara con el Régimen Subsidiado que en el mismo periodo pasó de 9.510.566 a 20.107.223 -hoy corresponde al 40,4% del total-, casi duplicándose. Esto sumado a que el 16,76% (7.275.850) de los colombianos no tienen ningún tipo de servicios de salud.
Entonces qué vamos a hacer: ¿Vamos a continuar ampliando los subsidios? ¿O contemplaremos el problema estructural que implica políticas que propicien la vinculación al sistema contributivo mediante la formalización del empleo?
Este es el debate que propongo. Por eso el pasado 13 de Agosto presenté una demanda de inconstitucionalidad ante la Corte Constitucional, que busca la revisión del Artículo 162 de la Ley 100 de 1993, que habla de los Planes Obligatorios de Salud (POS) diferenciados, teniendo en cuenta que para el 2001 debía existir solo un POS, y en este caso el más completo de los dos, el correspondiente al Régimen Contributivo.
Si bien en este caso el argumento fundamental de la demanda es el de la igualdad de servicios (la salud es una sola), independientemente del régimen a que pertenecen los ciudadanos, la discusión de fondo que queremos plantear es cuáles son las barreras que no están permitiendo la formalización de la economía y por lo tanto han llevado a un crecimiento exponencial de los beneficiarios del régimen subsidiado en salud, que hoy cuesta 5.4 billones de pesos, convirtiendo lo que debería ser excepcional, en la regla.
Dicho de otra manera: cuando diseñamos el sistema de salud, el Régimen Contributivo (y su POS podríamos agregar) debía ser la regla aplicable en una población con un empleo formal, y el Régimen Subsidiado una estación de paso para quienes perdían su empleo , quienes así encontraban cobijo para su salud hasta el momento de recuperar su ocupación regular. En este tema es que tenemos que avanzar, no en paliativos que fortalezcan el círculo vicioso de la pobreza.
En nuestro país no existen reglas claras que eliminen barreras a la incorporación formal de nuestros ciudadanos, que a su vez sufraguen sus propios servicios. Desde 1993 decidimos que en el año 2001 el servicio de salud fuera uno solo, pero ¿qué hemos hecho para lograrlo? ¿Qué hemos hecho para profundizar la formalidad en nuestro país? Ante este panorama, es fundamental dejar de subsidiar el problema y más bien pensar en eliminar las barreras a la formalización.
Etiquetas: corte constitucional, demanda de constitucionalidad, empleo informal, informalidad, POS, sistema de salud


